José Cuadra Vega "un poeta no influenciado"
Entrevista de Paúl Suárez García
"Sobras de PES"
Verdaderamente sincero, grandilocuente, sabio, con un arte natural para hacer versos, y no sólo escribirlos, sino pronunciarlos mediante vocablos que avisan la presencia de un vocabulista, de quien manipula a su gusto y antojo el lenguaje en una clara expresión de ejercer con vocación o profesión el oficio de poeta, con imaginación, sensibilidad y amor. Ese es José Cuadra Vega, o don "Chepito", como con cariño le conocen en su familia, sus amistades y amigos del vecindario. Su "humilde humildad" como él diría, lo llevan a autollamarse un "poetastro" o "mal poeta", poetizando al más elevado tono, su misma cuasi desgracia de tener semejante virtud.
No me grabés, -no, no, apagá eso que yo no sirvo para hablar en público y a esos aparatitos, refiriéndose a la grabadora, en su casa y con su doña Julia, cuando al formularle la primera pregunta con tono sarcástico y apartándome la mano, en medio de la pregunta de quién es don José Cuadra, en risa autoburlesca me decía -"es un caballo, ya mi doña Julia va llegando casi a yegua"-, soltando la risa cómplice en busca de su musa. Estas expresiones serán un simbolismo en sus palabras y durante todas sus respuestas, reflejando un hombre sin conflictos, abierto, amplio, seguro y satisfecho de su vida, satirizadas en sus palabras y pensamientos.
Ps.- ¿Quién es José Cuadra Vega, el poeta?
Jcv. Como poeta estoy convencido de que no paso de ser un poeta de mala muerte.
Ps.- ¿Qué "mosca" le picó para generar en Usted la producción poética?
Jcv.- Mi madre era poetisa y por eso nos creamos mis nueve hermanos y yo, en un ambiente literario, lleno de poesía, sobre todo lleno de amor y de humor. Junto a mis hermanos estamos signados por ese signo, valga la redundancia, el signo del amor y el signo del humor. El humor es tan importante en la vida que imagínate que yo llegué a mi senecta edad de 86 años, yo soy -diríamos así-, una mazorca de 86 gorgojos, -sólo el polvillo se le ve a esa mazorca-.
Me crié en un ambiente a la cabeza de mi madre que era una exquisita poetisa, de ella tengo en mente parte de un exquisito poema de mi madre, de aquella poesía que se hacían antes, llenos de cementerios, llenos de tristeza, mi madre decía en ese poemita que es bello, no por triste deja de ser bello:
"…Amo lo triste del cementerio,
amo el silencio y la soledad,
amo ese frío de los sepulcros, donde termina la vanidad,
amo los ojos negros dormidos, semivelados por la pasión,
porque son ellos los que me dicen las tristezas del corazón,
Amo los campos, la paz bendita,
Los días grises cual mi dolor,
Como las sombras que me circundan,
Siento que lloro mi eterno amor,
Yo lo amo todo con un amor,
Que de lo ignoto corriendo en pos
Haya su cuerpo según la ley,
Seguro y puro sueño de Dios.
Una poesía, pura, purísima, llena de tristeza, llena de amor, llena de melancolía, llena de mi mamá, del espíritu puro de mi mamá.
Ps.- ¿Y su Musa, o tiene varias Musas?
Jcv.- Bueno, como está presente doña Julia, que está un poco distraída, te digo que mi única musa ha sido ella, -usando el ademán de secreto- he tenido muchas musas por debajera, "pobrecita doña Julia -sospecho, que va a morir engañada la pobrecita, creyendo que su Josesito le fue casto y puro y que nunca anduvo con las mujeres chanchas".
Ps.- ¿De sus obras poéticas, cuáles valora como de mayor trascendencia?
Jcv.- Ahora que decís "obras poéticas" yo me siento un poco Darío (risas del poeta), me siento un poco Pablo Neruda. Mi poesía está reducida a los libros "Poemas para Doña Julia" que es el que más quiero (susurra…eso es porque me está oyendo ella oístes), donde hay alardes de fidelidad, pero de una fidelidad fantasma – agrega en broma-, y el otro el libro que lleva por título "Cantos a la Virgen Pájara María y otros poemas". Este canto a la Virgen Pájara María es un canto en doce cánticos, hay un canto a la Virgen pero no con sus piececitos de rosas sobre nubecillas celestes cuajadas de estrellas.
Mi virgen es una virgen humanizada, mi virgen entra a las oficinas públicas, mi virgen entra a los antros de Manmón, el dios del oro, es decir, entra a los antros de la tierra, a las minas. Mi virgen coge la Esteba del Adago, es decir, mi virgen es agricultora. Mi virgen finalmente, entre otras cosas, mi virgen entra a los lupanares, a ver a sus pobrecitas pajaritas putas, putillas de mala muerte, sentadas en las bancas duras de los hospitals, a la espera de algo, de nada, de alguien, del que peca por la paga, oh! sor Juana por pecar!.
Esos son los poemas que digo yo, poemas de la décima musa americana, la gran Teresita. Teresita de Jesús. Esa es mi virgen pájara María, y después vienen una serie de poemas de todo tipo, de toda clase, – malos todos-!!!, entre risas.
Ps.- ¿Dónde o quiénes concentran sus obras poéticas?
Jcv.- No es una falsa humildad, pero la verdad es que no pareciera que yo soy una especie de autodidacta, si se quiere, en el sentido que soy un hombre de muy escasa, de muy pobre cultura, cualquiera diría que estoy bromeando, pero he leído muy poco, todo lo que he escrito es a base de sensibilidad, es una sensibilidad genética que heredé, como ya te lo he dicho antes, del gran sentido poético de mi madre Chepita Vega Fornos de Cuadra.
Yo no sabría decirte que cosa es vanguardismo, que cosa es ultraísmo, que cosa es daraísmo, que cosa es romanticismo, ni decirte que cosas son todos esos "ismos" de que leo y vengo oyendo hablar, no entiendo nada de eso, sólo entiendo que escribo poesía y que mi poesía, es poesía, buena o mala, eso que lo diga quien tienen el "mal gusto de leerme".
Ps.- ¿Hay instituciones que han reproducido sus obras?
Jcv.- He sido muy leído. He sabido que han reproducido poemas míos en Buenos Aires, en Uruguay, en San José, de Costa Rica (de coessta rriiica, dice jadeando), en México y unos parientes míos en Miami, que han reproducido trabajos míos. Un periódico que había reproducido mis poemas, supe que cinco día después "había quebrado". – dice con gran sonrisa-.
En la Bolsa Cultural, ahí me admiten, ahí me han abierto pecho y corazón, generosísima toda la "suaritada", a quien yo amo, y esos no han quebrado por un milagro de Dios – dice en risas-. Ahí me siguen publicando y sigo publicando.
Ps.- ¿Qué opinión le merecen los poetas nicaragüenses actuales?
Jcv.- Desde luego, los más ceñeros -innecesario decirlo-, Carlos Martínez Rivas que se nos caba de ir, con mucho dolor de las letras nicaragüenses. Hay una pléyade de grandísimos, como José Coronel Urtecho,Joaquín Pasos, del que soy un plagiario, pues el nombre de Canto a la Virgen Pájara María tiene el nombre de un bellísimo poema de Joaquín que se llama La Pájara, que es una pájara que sube al árbol, que sube y pica los frutos, entonces yo por asociación de ideas le digo Pájara María porque la Virgen sube al árbol de la Cruz y besa y muerde el pecho de su amado hijo, Jesús el Cristo.
Tengo obligadamente que aclarar que no pertenezco al "círculo de elogios propios", pero la verdad es que Manolo fue un gran poeta, Manolo Cuadra fue el más popular de Nicaragua y lo digo por la estrecha sangre que me une a Manolo, pues somos hermanos. El es el poeta más popular de Nicaragua.
Entre los poetas jóvenes me pierdo en una selva inexplicable, entre los que están la Blanquita Castellón, Vida Luz Meneses, Alvaro Urtecho, Gioconda Belli, Daisy Zamora, otras personas que quiero mucho y que se me escapan de la mente en el momento, pero no del corazón.
Ps.- ¿Cuáles han sido sus principales símbolos o ejemplos de la literatura y la poesía y que usted sigue o le inspiran?
Jcv.- No sé si afortunadamente no he sido influenciado, aún cuando esto no es pecado, -el mismo Darío fue influenciado por los poetas franceses-, pero en caso mío, soy dueño de una extraordinaria "incultura literaria o poética" no he tenido la influencia de ningún poeta. Parafraseando a Rubén, podría decirte que mi cultura, mi poesía, "es mía en mí", así como dijo Rubén. Entonces yo voy a parafrasear a Rubén y decirte que "mi poesía es mía en mí".
He leído a poetas latinoamericanos, a Amado Nervo, Juan de Dios Pesa, Julio Flores, Pablo Neruda, y claro que me han gustado todos en su debida forma y estilo, pero no he tenido ninguna influencia literaria de ellos. Por eso es que mi poesía, es la poesía de Josesito Cuadra Vega, – buena o mala -, pero eso lo va a decir Paúl Suárez y por quedar bien conmigo va a decir que es la poesía más bella de América…
Ps.- ¿Hay una fórmula para ser poeta?
Jcv.- Hay una de las sentencias en un refrán popular y que tiene una gran sabiduría – "el poeta nace, no se hace"-. Imagínate lo horrible que sería si abundamos los poetas de mala muerte, que horror sería un montón de "hij…p.." que se vayan a las universidades y le dijeran a sus padres a la pregunta, …¿y qué vas a estudiar hijito?… y le respondieran, "voy a estudiar para poeta". Te imaginá vos "voy a estudiar para poeta", (en medio de risas sarcásticas y prosigue), pues un poeta de antes era un sinónimo de bohemio, de un hombre desarraigado, desinformado y desimportado de la vida, perro a su guaro, eso era el poeta. Ahora el poeta usa cargos ejecutivos en los gobiernos, en las empresas comerciales, se viste bien, de cuello y corbata, antes no, el poeta era un hombre desarrapadito, no bien oliente, y si a algo olía era a "alcohol, a "cuchucha".
Ps.- ¿Pero para ser poeta debe cultivarse en sus conocimientos literarios?
Jcv.- Tienes razón, lo he llevado hasta la exageración cuando te digo que mi cultura es muy poca, pero -eso de decir muy poca- no quiere decir que soy ciento por ciento inculto, lo que quiero decir es que he leído poca literatura y estoy desinformado y eso tal vez me ha ayudado -mi poca lectura-, a ser un poeta, sin modestia lo digo, un poeta original. Mi poesía, cualquiera que la conoce dice, aquí está Chepito Cuadra, porque está llena de "babosadas nada más"…
Ps.- ¿Su humorismo es parte de su ser poeta?
Jcv.- Esta es una buena pregunta porque en mi poesía hay varios factores, primero es una poesía que está llena de Dios, una poesía llena de amor a mi doña Julia, poesía llena de amor al prójimo, y por último poesía de amor llena de amor a Josesito.
Ps.- ¿A qué le teme ahora mismo?
Jcv.- Le he temido siempre desde antes de nacer a la muerte, a la tenebrosa muerte. Pero le temo a la muerte no por enfrentarme a Dios, a Dios no le tengo miedo, A Dios no le temo, A Dios le amo, ¿el confrontarme con Dios?, ese no es un problema para mí, porque sé que llego limpio a Dios. Dios no le va a decir a Pedro, – ve Pedro, bajate a Chepito hasta la última grada del Averno y ahí te sentás con él a comer brasas-. Le va decir Dios a Pedro, – subite a Chepito, y me lo subís hasta la última grada de la "Gracia". De la Gracia de Dios.
El horror a la muerte, es también un horror muy personal, sentimental, muy personal, yo le temo a la muerte por el dolor que voy a dejar en quienes me aman y a quienes me aman y – el dolor que me voy a llevar por el dolor que les dejo a quienes me aman-.
Ps.- ¿Qué le agrada en este momento?
Jcv.- Ahora me agrada lo que ya no tengo, me agrada y me agradaría tener salud, porque yo soy dueño de una trilogía. Una "trilogía" que te la puedo vender por un "chelín". Si vos la querés!!, imaginate: "viejo, enfermo y pobre"…
Entre sonrisas, don Josesito pide, "te gusta esa trilogía, vamos, te la vendo, te la voy a dar barata, aunque un chelín es caro, "viejo, enfermo y pobre!!!!"…. Pero llevo mi pobreza con dignidad y llevo mi enfermedad con resignación. Es mi vejez, yo sé que el tiempo no perdona a nadie, envejece uno y qué vamos a hacer!!.
Ps.- ¿Está satisfecho de su vida realizada?
Jcv.- Yo entiendo que me he realizado, he tenido una esposa incomparable, mi doña Julia. La he cantado en mis versos, aquí está mi doña Julia a quien debo la felicidad de que he gozado, están mis tres hijos que me ayudan a sobrevivir, porque yo tengo una pensión obligatoria a la que no se le puede decir mísera, sino misérrima, que es el superlativo de miserable. Mis hijos me dan el pan, -el pan de cada día-, con la salvedad que el pan que me dan mis hijos, me los dan " untado de miel", y la miel, tú sabes, -la miel es amor-…
Ps.- ¿Qué mensaje le daría a los y las jóvenes de Nicaragua si tuviera que hacerlo en público?.
En el tono más fino y más humorístico, respondió a esta pregunta diciendo: "mi mensaje es que en vez de guaro beban "gramoxone y pinesol". Es lo mismo no?
Ps.- ¿Qué futuro le mira a Nicaragua?
Jcv.- Puedo resumirla en una sola frase y es que "no hay mal que dure cien años… ni República ni Nación que lo resista!!!!.
De José Cuadra Vega, su madre fue la poetisa Chepita Vega Fornos, de ascendencia judío cefardita, una familia que en siglo pasado se asentó en León, casada con un nicaragüense de donde surge su apellido De Cuadra, al casarse su madre con el masaya Manuel Antonio Cuadra, y a como don Josesito dice "-ambos dos, padre y madre ya son de Dios, y hasta en verso salió porque así soy Yo"-, cerrándo las frases en medio de risas de agrado consigo mismo, al que agregaba "no soy tan bruto como parezco verdad?". Un hombre a quien a su edad, le supura el amor, el humor, y los versos como parte de la poesía suya, que es suya en él.
 (Managua, Nicaragua)