En el siglo I, Andronico de Rodas le dio a la metafísica un sentido clasificador referido a las obras de Aristóteles. Los libros de filosofía primera fueron colocados detrás de los libros de física y se los llamó por su posición, Metafísica, que significa los que están detrás de la física.
Posteriormente tuvo un significado más amplio como filosofía primera, o sea el saber que intenta ver más allá o detrás del ser físico.
Según Aristóteles, la filosofía primera es la ciencia que estudia el Ser en tanto que Ser; y los principios y las causas más elevadas. Lo que Es tiene ciertos principios o axiomas que se aplican a toda substancia como tal y no a un tipo particular de substancia. Esta filosofía primera se ocupa de lo que Es y de su conocimiento.
Este Ser supremo se puede entender de dos modos:
Como estudio formal, que luego se llamará ontología; o bien:
Como estudio de la substancia separada e inmóvil, primer motor, Dios, y se llamará teología.
Los escolásticos medievales se ocuparon con frecuencia del problema del objeto de la metafísica y de las relaciones entre la metafísica y la teología.
Casi todos los autores están de acuerdo es que la metafísica es una ciencia primera, una filosofía primera; pero luego surgen las controversias.
Para Santo Tomás, la metafísica estudia las causas primeras y la causa primera es Dios. Dios es el objeto de estudio de la metafísica.
Por otro lado la metafísica es la ciencia del Ser como Ser y de la substancia, o sea que se ocupa del ente primero separado de la materia; aunque no se trata de dos objetos de estudios sino de dos modos de considerar la metafísica.
El contenido teológico de la metafísica es dado por la revelación, o sea que se halla subordinada a la teología.
Para Duns Escoto, así como antes para Aviecena, la metafísica primaria es la ciencia del ente, previa a la teología, porque el conocimiento del Ser es el fundamento del conocimiento del Ser infinito.
En general, todas estas opiniones sobre la metafísica son verdades parciales.
La metafísica es la ciencia del Ser en cuanto Ser, concebido como trascendente, dice Suarez.
En la época moderna Francis Bacon considera que la metafísica es la ciencia de las causas formales y finales, mientras la física es la ciencia de las causas materiales y eficientes.
Para Descartes es una filosofía primera que se ocupa de la existencia de Dios y de la distinción real entre el cuerpo y el alma.
La metafísica sólo puede ser una ciencia cuando se base en una verdad absolutamente cierta, mediante la cual se puedan alcanzar verdades eternas.
Aún hoy continúa siendo la ciencia de lo trascendente pero basada en el yo pensante.
Otros autores rechazan la posibilidad del conocimiento metafísico y de toda realidad trascendente, como Hume; y están quienes hacen una distinción entre metafísica y ontología.
El problema de la metafísica es que no tiene un objeto de estudio tangible, plantean las ciencias positivistas particulares y lo mismo ocurre con la filosofía.
Kant realiza una crítica de las limitaciones de la razón y funda la dialéctica trascendental, que es su metafísica.
A fines del siglo XIX y a principios del siglo XX surgen varias tendencias anti positivistas.
El Existencialismo y el Bergsonismo así como otras corrientes, son de carácter metafísico, mientras otras la siguen considerando una pseudo ciencia.
Algunos sostienen que la metafísica es una ilusión y un abuso del lenguaje. Sin embargo en los últimos años se han planteado cuestiones consideradas metafísicas, aún en corrientes positivistas y analíticas, o bien ha disminuido la firme oposición contra la posibilidad de la metafísica.
Fuente: Diccionario de Filosofía Abreviado, José Ferrater Mora.