lunes, 25 de octubre de 2010

La llegada del sandinismo al poder

La llegada del sandinismo al poder

El trauma de la derecha en Nicaragua

En esta entrevista –dirigida a la militancia sandinista-, el Comandante de la Revolución, Bayardo Arce Castaño, analiza el comportamiento de la derecha, el trauma que ésta sufre con la victoria electoral del sandinismo, sus luchas intestinas por el liderazgo, su incapacidad y por qué asumen como oposición una actitud totalmente irracional que desde este año los ha llevado a querer crear un caos institucional "en la medida que nosotros como gobierno comenzamos a actuar en el campo económico-social para darle continuidad a nuestro compromiso histórico".

Para el también asesor presidencial en temas económicos, esta es una oposición donde "toda su lógica apunta a sabotear lo que nosotros estamos haciendo y lo comienzan a hacer según las coyunturas en las áreas que se les van presentando".

Para Arce aquí tenemos una oposición nihilista. Porque equivocadamente la oposición cree que ese es su camino para regresar al gobierno: el nihilismo. Y donde, los medios de comunicación --especialmente los escritos--, son los que le van marcando la pauta.

Por Edgar Solórzano

La derecha señala de manera constante que el gobierno del Frente Sandinista, encabezado por el presidente Daniel Ortega, está llevando al país al caos, a la destrucción de la institucionalidad, a romper el estado de derecho. Toda esta situación, manifiestan, tiene su origen en el decreto presidencial 3-2010 para que continúen en sus cargos los funcionarios a los que ya se les venció su período o estaban a punto de vencérseles, mientras la Asamblea Nacional no elija.

¿Cuál es el análisis que sobre este argumento tiene el Frente Sandinista, tomando en cuenta que se trata de un señalamiento de los distintos grupos que adversan al gobierno, pero que además es un señalamiento constante?

--Toda fuerza política trata de justificar sus acciones. Obviamente, que en cada momento la derecha opositora al proceso revolucionario que llevamos a cabo, busca cómo encontrar argumentos que ante la población les permita justificar lo que hacen.

Yo sostengo que el problema de la derecha nicaragüense es que no esperaban un triunfo electoral del sandinismo. Cuando se produce el triunfo del sandinismo, les crea un trauma.

--¿Porqué considera que el triunfo del sandinismo les crea un trauma y cuáles cree usted que son los factores principales que conllevan a ese estado mental de la derecha?

El sandinismo había llegado al poder producto de una revolución armada. Ellos creían que era la única forma en que el sandinismo podía gobernar en el país. Sin embargo, eso ya estaba descartado por nosotros y nos veían hasta con comodidad. Su lógica los llevaba a decir : "ahí tenemos una oposición de izquierda que ayuda a balancear las

cosas, pero siempre somos nosotros los que vamos a estar marcando la pauta y por tanto, atendiendo nuestros intereses".

Cuando el sandinismo se alza con la victoria electoral en los comicios del 2006, se les crea un trauma que los lleva a no saber cómo reaccionar al principio y posteriormente articulan que la forma de enfrentarnos y evitar que el sandinismo de continuidad a la obra de los años ochenta y logre reconstruir su liderazgo popular, es tirándose a una oposición totalmente irracional.

Es una oposición donde toda la lógica apunta a sabotear lo que nosotros estamos haciendo. Eso lo comienzan a hacer según las coyunturas en las áreas que se les van presentando.

--¿De acuerdo a esa lógica, dónde se ubica ese primer comportamiento de una derecha traumatizada por la llegada del sandinismo al poder y en qué momento se sitúa ese primer escenario?

El primer escenario de este comportamiento, de ésta lógica, es en la Asamblea Nacional.

Cuando ellos ven que vienen las elecciones municipales en el 2008, como en el mes de mayo o junio, deciden paralizar la aprobación de toda iniciativa de ley de nosotros en el campo económico. En ese momento, no pueden alegar ni "fraude" ni nada.

Sencillamente ellos creen que atándoles las manos al sandinismo en su gestión económica vamos a perder respaldo popular y nos pueden derrotar en las elecciones municipales.

Es por eso, que paralizan la Asamblea Nacional desde junio del año 2008 sin ninguna explicación. No hallan qué articular y comienzan decir que las elecciones no se están organizando bien.

Pero se trata de un argumento bien débil, porque precisamente se está en el proceso de montaje de las mismas.

Cuando los derrotamos en las elecciones municipales, ya encuentran una primera justificación para sus políticas de desestabilización. Entonces comienzan a decir que aquí hubo un "fraude" y por lo tanto, hay que enfrentar plenamente al gobierno.

Se mueven en el campo internacional a buscar que la comunidad internacional le corte la cooperación a Nicaragua, plantee condiciones, ejerza presiones, etcétera. Y así transcurrimos, prácticamente, todo el año 2009.

Todo el eje político ideológico era que aquí hubo un "fraude" y por tanto, a Nicaragua no había que ayudarla. Ese es el eje que mantuvieron durante todo el año 2009.

Ellos se movieron por todo el mundo y fue entonces que el Grupo de Apoyo Presupuestario decide suspender su cooperación en espera de quién sabe qué.

Nosotros realizamos una labor de esclarecimiento a nivel internacional. El CSE explicó al Cuerpo Diplomático su actuación. La Cancillería preparó un Libro Blanco irrefutable.

--¿Cuál es el segundo comportamiento de esa derecha traumatizada y en qué momento comienzan a manifestarlo?

Comienza exactamente a inicios de este año 2010, que corresponde la elección de los 25 funcionarios y toman la decisión que no van a elegir a nadie, aún cuando los vencimientos comienzan en febrero, marzo, mayo y junio. Sostienen que no van a elegir a nadie, para crear una crisis institucional.

Ahí la excusa inicial que era el "fraude" comienza a tener un debilitamiento. Obviamente que nosotros hemos estado tratando siempre de dar respuesta a la gobernabilidad del país, buscando que no se cree la crisis institucional que ellos quieren crear.

Es por eso, que el Presidente Daniel Ortega emite el decreto 3-2010, en el cual establece que el gobierno va a seguir reconociendo a los funcionarios de los otros entes de Estado a los que se le ha vencido el período, mientras se elige a sus reemplazos. Esto tiene su lógica, porque vos no te podes dar el lujo que el país se quede sin Contraloría General de la República, que se quede una Corte Suprema de Justicia maniatada por falta de quórum, que de repente te quedes sin un Consejo Supremo Electoral para realizar el trabajo que le corresponde --no sólo es montar elecciones. Por ejemplo, ahorita está en el proceso de cambio de la cedulación del país--.

Incluso, hasta creían que podían paralizar la Superintendencia de Bancos, porque según ellos, el nombramiento del Superintendente vencía en el 2009. Y no es así. El período vence hasta diciembre del 2010.

--Si ya hay un debilitamiento del argumento del "fraude" por parte de la derecha, cuál es el propósito que buscan al no elegir a los 25 funcionarios a los que se les ha vencido el período?

Sencillamente, ellos pensaban crear un caos institucional.

--¿Ante esa situación cuál cree usted que sea el peso del Decreto 3-2010?

El Decreto Presidencial tiene un fundamento constitucional. Cuando se hicieron las reformas a la Constitución no se derogó el segundo párrafo del artículo 201 de los artículos finales y transitorios que establecía que los funcionarios iban a quedar en sus cargos mientras no se eligiera un sustituto.

De tal manera, que la acción gubernamental de decir "señores yo reconozco esto mientras eligen a sus sustitutos", fue fortalecida por un principio constitucional.

Recordá que hasta después del Decreto del Comandante Ortega, que lo dio a conocer el nueve de enero, corrió la Asamblea Nacional a crear y organizar comisiones para hacer el trámite de la convocatoria de elección de los cargos, porque se habían negado hasta convocar a los candidatos a los cargos. Hasta entonces se comienzan a mover con eso.

Se mueven porque ven que el gobierno, que al fin de cuentas es el poder principal del andamiaje político jurídico del país, les está dando reconocimiento a los funcionarios a los que ya tenían su período vencido o estaba por vencerse. Pero además, ese reconocimiento no sólo es acogido por aquellos miembros de estos organismos que propuso el sandinismo, sino también por una serie de miembros que fueron puestos por la misma oposición.

Magistrados, contralores, etcétera, no sólo del sandinismo sino de los mismos partidos de oposición comienzan a reconocer la validez de que no podía crearse un vacío institucional. Por eso, se acogen al decreto mientras la Asamblea Nacional escoge a sus sustitutos.

--Pero para la derecha el Decreto 3-2010 y el artículo 201 de la Constitución son una prueba más de que el gobierno está destruyendo la institucionalidad del país…

Obviamente, pero porqué. Por el hecho que después se ponga en el tapete que la Constitución ampara la permanencia de los funcionarios en los cargos mientras no se

elija sus sustitutos, les da una nueva justificación.

Comienzan a decir, bueno es que ahora el problema es que el gobierno está actuando de facto, ilegalmente, etcétera.

Pero lo que te encontrás es un trauma de la derecha, porque no esperó nuestro triunfo.

En la medida que nosotros comenzamos a actuar en el campo económico-social para darle continuidad a nuestro compromiso histórico, comienzan a oponerse primero sin un objetivo fijo, sin lógica, más que oponerse por oponerse.

Pero obviamente, como fuerza política que son, que necesitan tener una justificación ante la población, van buscando en las coyunturas con qué explican su política de sabotaje a la economía y a la institucionalidad, etcétera. Este es el fenómeno que nosotros estamos viviendo.

--El eje ideológico que está manejando la derecha en este momento, es que el presidente Ortega es un dictador. Incluso, hay quienes se han atrevido a decir, que peor que Somoza. ¿Cómo analiza usted este nuevo elemento en el manejo discursivo de la derecha?

--Yo creo que hay que distinguir entre las posiciones de fondo y la verborrea.

Claro algunos hablan de que es un dictador. Pero ¿cómo podes justificar que el gobierno es dictador?, ¿cómo se manifiesta que el gobierno es una dictadura?

Las dictaduras no permiten críticas, no permiten libertad de expresión; no permiten sabotajes abiertos a sus gestiones, en fin. Y todos esos comportamientos de la derecha lo vivimos a diario aquí y no le pasa nada a nadie.

Si hubiera una dictadura, ya no digamos en la época de Somoza que precisamente por eso la combatimos, ahorita todos ellos anduvieran clandestinos a como tuvimos que irnos nosotros.

Por qué. Porque había una dictadura real. Para poder pronunciarnos no lo hacíamos con la tranquilidad con que ellos lo hacen en los programas de televisión, de radio y en los periódicos que tienen. Nosotros teníamos que exponer nuestras vidas para ir a una radio y dejar una grabación transmitiéndole algún mensaje a la población.

El calificativo a mi juicio es un elemento de verborrea, porque la verdad es que todo lo que pasa en las instituciones y lo que pasa en el país, se lo quieren cargar al Comandante Ortega, como que el Presidente estuviera metido todo el día en la Contraloría, en la Corte Suprema de Justicia, en la Superintendencia de Bancos, como que el resto de funcionarios fueran un atajo de incapaces, incluido los que ellos pusieron ahí.

Resalto el hecho de que las instituciones han seguido funcionando, no sólo con funcionarios que propuso el sandinismo, sino con funcionarios que propuso la oposición y que están ahí.

La Contraloría sigue teniendo de presidente a un propuesto por el Partido Liberal Constitucionalista. Ellos han cuestionado a la Superintendencia de Bancos, y el Superintendente está propuesto por el PLC. En el Consejo Supremo Electoral el Presidente y los demás miembros que están ahí fueron propuestos por el PLC.

Esos funcionarios han seguido ahí por un sentido de responsabilidad patriótica, porque se dan cuenta que no se debe someter al país a la ingobernabilidad, que es a lo que apuesta la derecha como producto de su incapacidad de articular un liderazgo.

--¿A qué se debe esa incapacidad de la derecha de no poder articular un liderazgo?

Este es un elemento importante. El trauma que experimenta la derecha con el triunfo del sandinismo en el 2006, los lleva a un proceso como de desarticulación, a profundizar una crisis de contradicciones entre ellos, porque comienzan a culparse.

--¿Cuál cree usted que es la interrogante que los lleva a enfrentarse mutuamente?

La gran pregunta que se hacen es: ¿por qué ganó el sandinismo? Entonces comienzan a señalarse y acusarse de que Montealegre dividió el voto; que fue Rizo el que dividió el voto. Comienzan a repartirse culpas dentro del trauma.

Obviamente, en el camino se dan cuenta que en la medida que están fragmentando y con contradicciones entre ellos mismo, pierden no sólo influencia en la población, sino capacidad de interlocución con el Estado, que es uno de los papeles de la oposición, ser interlocutor con el gobierno.

A su vez, quieren resolver su incapacidad con la fabricación artificial de un liderazgo. Inician desde entonces la lucha por el liderazgo, donde entre ellos mismo comienzan a hacerse trampas, mientras tanto el sandinismo sigue fortaleciéndose.

Precisamente la elección municipal en buena medida es un reflejo de eso, porque nosotros reconocemos que la obra del sandinismo nos ha venido permitiendo recuperar el terreno, recuperar la adhesión de la población; e incluso, han sido público las cantidades de alcaldes, de autoridades y líderes liberales que se han integrado al sandinismo, ya sea a sus filas porque nos convertimos en un partido del pueblo a través de una carnetización masiva, y también a través de alianzas, porque hay gente que dice que se ha aliado al sandinismo.

Sabemos que vamos recuperando esta fuerza, pero también sabemos que parte de nuestros éxitos en el juego democrático tiene que ver con las debilidades de nuestros adversarios.

¿Qué es lo que pasa en las elecciones municipales?

Yo siempre he señalado algo muy importante y muy sintomático que alguien que analice seriamente debería repararlo: por qué Arnoldo Alemán insistió que Montealegre fuera el candidato a alcalde de Managua. Incluso, en el periodiquito oficial de los liberales, Trinchera de la Noticia, le ponían en un gran recuadro "Cuando te vas a decidir; "Te quedan tantos días para decidirte".

Si Alemán dice que Montealegre dividió el voto, que por él se perdieron las elecciones del 2006, porqué insiste tanto en que vaya de candidato a la plaza principal. Además, a una plaza que a él le sirvió de plataforma para después tirarse a un liderazgo nacional y a la presidencia de la República.

--¿De acuerdo a su análisis cuáles fueron las razones que llevaron a Alemán a lanzar a Montealegre como candidato?

Sencillamente, porque lo que quería era, por un lado, llevar a Montealegre de cura a sacristán, de candidato presidencial a candidato municipal –aún cuando fuera la principal plaza del país--. Pero en segundo lugar, porque apostaba, esperaba, iba a trabajar, como en efecto lo hizo, para que perdiera Montealegre.

Cuando Montealegre producto de su inexperiencia –por malas asesorías o por lo que sea--, decide aceptar esa candidatura lo único que aspira es arrancarle a Alemán que le de una serie de candidaturas en otros municipios y el articula con sus fuerzas y con sus aliados una serie de candidaturas.

Pero el PLC no hizo ninguna campaña a favor de los candidatos de Montealegre, y eso lo saben muy bien ellos.

Cuando yo recorría el país en ese año respaldando a nuestro candidato una de las primeras cosas que constataba al hacer el análisis de las perspectivas electorales era que teníamos una ventajosa situación, porque si el candidato era de Montealegre ahí no hacía nada el PLC; y a la inversa, Montealegre le pagó igual, porque cuando el candidato era del PLC la gente de Montealegre no se movía.

Nosotros dijimos que esa situación nos estaba dando una ventaja.

Después lo llevaron a otro nivel, que era la defensa del voto, porque las elecciones se ganan con proselitismo y defendiendo el voto en la urna el día de la votación. Entonces, pusieron una cantidad de fiscales, una cantidad de gente –porque hay que reconocer que el PLC tiene una buena maquinaria electoral--, pero les valió un pito hacer su trabajo.

No siguieron ninguno de los procedimientos de defensa del voto. El voto se comienza a defender en la mesa, aquí si yo veo que hay alguna anomalía inmediatamente impugno. Junto todas las impugnaciones y me las llevo a la municipal. Si veo que la cosa sigue igual, impugno en la municipal y me llevo todas las impugnaciones municipales a la departamental, hasta que llega al Consejo Nacional. Y ellos no hicieron ningún trámite, les valió un pito. Se dedicaron a hacer el enfoque político de que el Consejo Supremo Electoral estaba falseando los resultados.

Todas las reglas del juego las ignoraron y, obviamente, los resultados fueron como se dieron. Ese el fenómeno que se da, producto de la desarticulación. Pierden las municipales y sigue la pugna entre ellos.

--¿Cómo se presentan esa pugna de la derecha en el escenario de la Asamblea Nacional al que usted hacía referencia al inicio de esta entrevista, es decir, de cara a la elección de los 25 funcionarios de Estado?

Ellos saben bien que nosotros tenemos 38 votos y que hemos mantenido alianzas estables con otras bancadas que nos permiten llegar a 42 votos fijos, pero para elegir se requieren 56 votos. Nosotros podemos elegir con cualquiera de esas dos fuerzas del liberalismo –con el Movimiento de Eduardo o con Alemán--.

A ambos les decimos que elijamos e integremos organismos equilibrados. Pero los dos comienzan a decir que ellos no hacen ese acuerdo porque el otro les va a decir pactistas. Sigue la pugna de liderazgo. Por eso, según ellos, la forma de ganar el liderazgo de la oposición es no teniendo ninguna acuerdo con el Frente Sandinista, con el gobierno.

--¿Hacia dónde lleva a la derecha esa falta de liderazgo, esa falta de capacidad y de articulación entre ellos mismos?

Los lleva a la deriva.

--¿Y hacia dónde lleva al gobierno?

El gobierno del Presidente Ortega de acuerdo al mandato constitucional tiene que hacer respetar la Constitución y las leyes, tiene que garantizar la constitucionalidad y la gobernabilidad del país. Sigue avanzando en base a la Constitución y las leyes.

--El discurso de la derecha de alguna manera ha calado en la gente….?

Yo creo que cala en sus simpatizantes, pero no cala en los nuestros…

--La gente se pregunta hasta cuándo se va a normalizar esta situación, por ejemplo, de la elección de los 25 funcionarios de Estado. ¿Que va a pasar si la derecha continúa negándose en la Asamblea Nacional a nombrar a esos funcionarios? Y ¿qué está haciendo el Frente Sandinista para evitar que las cosas continúen como hasta ahora?

Yo no subestimo que determinados ejes de la derecha calan en determinados sectores, ya sea por la vocería de sus dirigentes o por los medios de comunicación --sobretodo los escritos que no solamente están alineados, sino que están conduciendo a la oposición, porque los critican cuando no se ponen de acuerdo, los critican porque no hacen ínter partidarias o porque quieren reelegirse--. Los medios de comunicación escritos son los que van marcando la pauta, al igual que un sector de iglesia que hace lo mismo, y no subestimo que eso pueda calar en determinados sectores.

Pero la realidad es más tozuda que esa manipulación.

Nosotros tenemos que hacer mayores esfuerzos de comunicación y explicación, y de alguna manera esta entrevista que estamos haciendo es para eso.

--¿Porqué no se ha elegido? ¿Quién es el principal responsable?

No se ha elegido porque no quiere la oposición, Hay unos acuerdos famosos de Metrocentro que tienen atada a la oposición. Además, y hay que recordárselo a la gente, nosotros estamos en minoría en la Junta Directiva de la Asamblea Nacional que es la que programa la agenda y la orden del día. La agenda son los temas que la Asamblea va a discutir en un período determinado; y la orden del día es lo que va a discutir la Asamblea en cada sesión.

Nosotros estamos en minoría en la Junta Directiva. De siete directores, hay dos sandinistas. Entiendo que tenemos un aliado, más o menos. Pero los otros cinco son de ALN y del PLC que son partidos de oposición. Si a ellos les interesara elegir, perfectamente podrían imponer en la agenda esos temas. Pero ellos nunca los ponen.

--¿Cuál es la razón fundamental que la oposición tiene para no poner ese punto en agenda?

Porque no está en el interés de ellos. Desconfían entre ellos mismo porque saben que si ponen ese punto en agenda, al llegar el momento de la votación una de las fuerzas puede aliarse con nosotros para tener los 56 votos. Por eso, prefieren que no camine.

Eso es lo que explica porqué no se ha elegido. No depende de nosotros. Depende más de la oposición que controla numéricamente la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, que del partido de gobierno.

--Qué va a pasar mientras no se de esa elección?

El Estado va a seguir funcionando a como funciona. Las instituciones van a seguir funcionando, porque hay un respaldo de un artículo Constitucional que dice que los funcionarios de los poderes autónomos del Estado seguirán en sus cargos mientras no se elija a sus sustitutos. Es decir, que siguen teniendo vigencia los que están ahí.

Además, hay un decreto presidencial que dice yo reconozco a estos funcionarios. El gobierno es el que tiene que reconocerlos, porque es el que les transmite el presupuesto, les tramita representaciones internacionales, etcétera. Mientras no se elijan los sustitutos, ahí van a estar.

Los "analistas" de la derecha señalan que la permanencia de los funcionarios a los que ya se les venció su período, crea ilegitimidad al gobierno y a las instituciones del Estado. ¿Hasta qué punto esto es una verdad?

Yo creo que eso es relativo. Ellos dicen que esto crea ilegalidad e ilegitimidad. Nosotros sostenemos que hay una base legal: un artículo constitucional y un decreto presidencial. Y esto también está respaldado en la Constitución, en la responsabilidad del Presidente de la República, para aceptarlos mientras no se elija a nadie.

Después hablan de ilegitimidad. La legitimidad se mide por el reconocimiento o no del gobierno y de esas instituciones. Cuando alguien dice, por ejemplo, que el Consejo Supremo Electoral hizo un fraude, y después alguien llega a juramentarse donde él, pues no está poniendo en duda ni la legalidad ni la legitimidad de ese organismo. Llegó a juramentarse, a aceptar su veredicto y a tomar posesión ante él.

Cuando la derecha dice que la Contraloría debe investigar a la alcaldía, sencillamente está reconociendo la legalidad y la legitimidad de esa institución.

Cuando los principales empresarios de este país se reúnen con el Presidente de la República e intercambian acuerdos y concertamos cómo manejar la economía, cómo enfrentar la crisis internacional juntos, cómo generar empleos, ahí hay un reconocimiento no sólo de la legalidad, sino también de la legitimidad. Porque si vos consideraras que ese Poder no es legítimo, sencillamente no te sentás con él.

La derecha señala que en el campo internacional este gobierno ha perdido legitimidad y legalidad; y por eso, afirman, está quedando solo, aislado, está perdiendo respaldo. Y como ejemplo expresan que se terminó el Grupo de Apoyo Presupuestario.

Aquí se ha querido magnificar lo del Grupo de Apoyo Presupuestario. Efectivamente, el Grupo de Apoyo Presupuestario se suspendió y después desapareció a propuesta nuestra, a propuesta del gobierno. Sin embargo, todos los países siguen cooperando aquí. Y no sólo están cooperando con el gobierno, sino también con esas instituciones –el Consejo Supremo Electoral, la Contraloría General de la República, la Corte Suprema, etcétera.

Si vos te vas a ver el Presupuesto General de la República, te vas a encontrar que el Programa de Modernización de la Contraloría es con financiamiento del BID; que el nuevo Sistema de Gestión de Despacho Judicial en el Tribunal de Apelaciones de Managua y en los Juzgados de Nejapa, es con apoyo del BID y del gobierno español. De igual manera, vas a ver que el Consejo Supremo Electoral está montando todo un nuevo sistema de cedulación con el apoyo del gobierno español.

Te vas a encontrar que todas estas instituciones están siendo respaldadas con préstamos, con donaciones, asistencia técnica, por la comunidad internacional. Si no hubiera legitimidad, no se estuviera dando ese fenómeno. Todo mundo diría que va a esperar hasta que eso se aclare.

Por eso desde un inicio te decía que se ha querido magnificar lo del Grupo de Apoyo Presupuestario.

--¿A qué se debe esa magnificación?

Yo sostengo que ahí hubo mucho de relaciones de amistad de algunos embajadores, de ese momento, con dirigentes de la oposición. Se hicieron ecos con señalamientos de la oposición que aquí había fraude y comenzaron a ejercer determinada oposición y de repente dijeron suspendemos esto momentáneamente, hasta que se aclare.

Nosotros fuimos donde ellos y les llevamos un Libro Blanco. El Canciller de la República se reunió con todo el Cuerpo Diplomático y les presentó el Libro Blanco de todo lo que había pasado aquí; de igual manera, se reunió el Consejo Supremo Electoral con todo el Cuerpo Diplomático.

Pero además, el Consejo Supremo Electoral convocó al principal denunciante del "fraude" que era Eduardo Montealegre y le dijo venga, traiga sus actas y vamos a contarlas aquí. Y nunca llegó Eduardo Montealegre porque no tenía qué presentar, porque no tenía ningún fundamento. Y eso lo estaba viendo la Comunidad Internacional.

Pero claro, ya se habían metido en el embarque de suspender el Grupo de Apoyo. Por eso, el presidente me comisionó y los llamamos a una reunión y les dijimos, vean ustedes han suspendido la ayuda en base a lo que llaman los principios fundamentales de esta iniciativa –gobernabilidad, derechos humanos, democracia, etcétera--, pero queremos recordarles que cuando este gobierno subió al poder les dijimos que queríamos discutir esos principios.

--¿Para qué querían discutir esos principios si ya ellos habían tomado la decisión de suspender el Grupo de Apoyo?

No, eso lo propusimos desde que asimismo el Gobierno. Queríamos discutir esos principios para ponernos de acuerdo qué entendían ellos por derechos humanos, democracia, gobernabilidad. Sobre el documento rector que suscribió el gobierno de Bolaños, les dijimos, no está claro qué se entiende por esto, con nosotros no han querido discutirlo, y ahora ustedes lo están agarrando como una excusa.

Siempre se negaron a discutirlo. Yo recuerdo que en ese momento les puse dos ejemplos: Se acababa de dar el caso de una eutanasia en Italia. Creo que el Presidente de Italia estuvo a favor, y el Primer Ministro en contra; el Senado a favor y los Diputados en contra. Esto provocó un debate en Italia y al final se hizo la eutanasia.

Yo les pregunté: quién violó los derechos humanos ahí, el Presidente o el Primer Ministro, el Senado o los Diputados. Y les solicité a los europeos que por favor me explicaran esa situación para entender el concepto de derechos humanos.

El otro ejemplo que les puse fue sobre democracia. Y ahí estaba una embajadora con experiencia, salvadoreña, para que me explicaran, el caso de El Salvador, donde las elecciones se celebran en unos centros. Agarran un estadio y ahí tienen que ir a votar miles de ciudadanos. El partido que no tiene dinero para acarrear en camiones a sus simpatizantes pierde votos; y el que no tiene dinero para darle aunque sea una bolsa de agua a sus simpatizantes mientras están haciendo las grandes filas --donde hay miles y miles de gentes que van a votar--, para poder votar, pierde porque la gente tiene hambre y se va.

En cambio, aquí nosotros realizamos una votación que es casi domiciliar. Aquí sólo hace falta que andemos con un carrito como el de los eskimos, casa por casa, recogiendo el voto.

Les pregunté cuál sistema consideraban ellos que era más democrático.

Les hicimos una propuesta porque sabíamos que esa era una discusión de nunca acabar.

--¿En qué consistió la propuesta?

Les propusimos que mejor cerráramos este Grupo de Apoyo de manera amistosa y que hiciéramos una evaluación final, mirando los resultados positivos que dejaba el Grupo. De manera que siguiera la cooperación como antes y que siguiéramos el diálogo político en la Mesa de Donantes –que es un organismo donde están toditos--, o de manera bilateral.

Claro, aquello les cayó como balde de agua fría y les dimos dos meses para que consultaran con sus capitales. Después vino el embajador holandés en representación de todos y solicitó una tregua.

--¿Porqué una propuesta tan tajante, tan contundente?

Nosotros les propusimos eso, porque ellos estaban en un enredo donde no hallaban cómo salir. Al final cerramos el Grupo de Apoyo Presupuestario sin hacerle los debidos honores, porque hicieron muchas cosas positivas. Y además, muchos embajadores que tomaron esa decisión de suspender ese tipo de ayuda ya ni están.

Esta fue la situación que se vivió con el Grupo de Apoyo. Talvez a nosotros nos falte más divulgación de estos hechos, pero la verdad es que ninguno de los del Grupo de Apoyo Presupuestario dejó de cooperar con el Estado nicaragüense, porque no sólo es con el gobierno, es con todas las instituciones y con todos los poderes de Estado.

Yo me pregunto: dónde está la falta de legitimidad o de legalidad.

Los hechos demuestran lo contrario de lo que afirma la derecha de que este gobierno está quedando solo. Nosotros seguimos una dinámica en que la cooperación está funcionando.

--Pero realmente hay una cooperación internacional que ya desapareció o está a punto de desaparecer y es la que le da pauta a la derecha de afirmar que este gobierno está quedando solo.

Es cierto, hay una cooperación que ya despareció o está desapareciendo pero no por razones políticas ni por nada que tenga que ver con el gobierno de Nicaragua.

Concretamente aquí hay dos países que suspendieron su presencia, uno en toda América Latina, que es Dinamarca. Ellos dijeron que se retiraban porque creyeron que América Latina de acuerdo a las expectativas económicas era el continente que se iba a levantar por estar creciendo, según el Fondo Monetario. Por tanto, se iban para Africa y se iban a ir retirando poco a poco hasta el año 2012. Todavía el próximo año siguen presentes aquí en cooperación.

Otro que anunció su retiro, fueron los suecos. Ellos dijeron lo mismo, que se marchaban y sólo quedaban en cuatro países donde había fuerte presencia indígena.

Todos los demás están aquí. La cooperación sigue.

--¿Significa eso que no existen contradicciones con los países cooperantes que se encuentran aquí?

Eso no significa que no tengamos contradicciones. Claro que las tenemos. Incluso, Estados Unidos mantiene su política de cooperación con las instituciones del país y tenemos contradicciones con Estados Unidos. Eso es algo público y yo diría que concertado. Ellos saben que hay cosas de ellos que no nos parecen, que nos parecen abuso de poder. Hay cosas de nosotros que a ellos no les gusta y nos las dicen. Y las relaciones se mantienen y la cooperación se mantiene. No ocultamos que tenemos diferencias con ellos, como las podemos tener con otros países.

--Hay un eje ideológico que no puedo pasar por alto en esta entrevista y es el señalamiento que ha comenzado a hacer la derecha a partir del tema de la reelección presidencial.

Definitivamente hay que reconocer que el tema de la reelección ha sido un tema debatido en la vida política nacional. Yo recuerdo que parte de los ejes que se empleaban ante la dinastía y la dictadura somocista, era levantar la bandera de la no reelección como un eje para enfrentar al régimen. Precisamente, el régimen somocista nos enseñó que no necesitaba reelección. En un momento dado que se planteó la no reelección, lo que crearon fue la dinastía. Primero fue tacho viejo, después Luis Somoza, después un "teneme aquí" como fue René Shick, y ya estaban preparando a tachito. Lo que había era una dictadura dinástica de una familia que nos gobernó más de cuarenta años.

Ciertamente el tema de la reelección es un tema que se discutía y se ha seguido discutiendo.

La democracia en el mundo tiene la reelección, comenzando por Estados Unidos que la tiene en dos períodos seguido. Y este es uno de los países que nos ponen como ejemplo de democracia.

En Europa, otro ejemplo de democracia, la tienen indefinida. Ahí hay regímenes que duraron tres o cuatro períodos, por ejemplo, Margaret Tatcher en Inglaterra; Felipe González, en España; Helmut Kohl, en Alemania.

En el hecho en sí, nadie puede decir esto es bueno o esto es malo. Además, porqué es malo en Nicaragua y en Estados Unidos es bueno.

--La derecha apunta la forma en que el Comandante Ortega está buscando la reelección mediante un truco, porque no pudo hacerlo a través de una reforma constitucional y se fue por la vía judicial para que fuera la Corte Suprema de Justicia la que dijera que sí podía ser candidato.

Pero eso no lo inventó Daniel Ortega. El primero que lo hizo fue Alvaro Uribe en Colombia y todo el mundo dice, y la derecha, que Uribe era lo máximo de demócrata. Estados Unidos lo respaldó hasta el último momento, tan es así, que –en una verdadera barbaridad--, ahorita el Secretario de Naciones Unidas lo acaba de nombrar para que sea fiscal en un tema de violación de derechos humanos en Irán.

Uribe fue el primero que recurrió ante la Corte Suprema de Justicia para que la Corte dijera que se podía reelegir.

Después el que siguió fue don Oscar Arias. Otro gran símbolo de la democracia, premio Nobel de la Paz, en Costa Rica. También se fue ante la Corte Suprema de Justicia a decir que el hecho de que no le permitieran correr era una violación a sus derechos humanos. Y la Corte Suprema de Costa Rica le dio la razón y no le dijeron que era un dictador.

En todo caso Daniel Ortega es el tercero al bate. Nosotros no inventamos el mecanismo, sino que dos paladines de la democracia en América Latina nos enseñaron el camino, por así decirle.

--Para finalizar, quiero remitirme al último y más reciente eje contra el gobierno del Presidente Daniel Ortega por parte de la derecha. Señalan que este gobierno está falsificando datos estadísticos para vanagloriarse que ha bajado los índices de la pobreza y la extrema pobreza.

Obviamente, a nosotros no nos interesa tuquear o falsificar cifras. Al fin de cuentas nosotros hemos llegado a aprender, sin subestimarnos –porque ya te dije que efectivamente los mensajes de la derecha calan y debemos preocuparnos por aclararlos--, que todo lo que nosotros hagamos siempre va a ser negativizado por la derecha.

Aquí tenemos una oposición nihilista. Equivocadamente la oposición cree que ese es su camino para regresar al gobierno: el nihilismo. Y donde, vuelvo a repetir, son los medios de comunicación --especialmente los escritos--, los que van marcando la pauta.

Hay cosas que no pueden ocultar. Por ejemplo, uno de los diarios informaba que ochenta kilómetros de calles han sido recarpeteadas, pero que "más bien deberían ser cien kilómetros". O informan que se han hecho tantos miles de kilómetros de caminos y adoquinados para la producción, "pero en tal lugar está jodido".

Siempre hay un pero. Lo que nos interesa a nosotros es divulgarle al pueblo lo que vamos haciendo. No nos ponemos a debatir lo que dicen si falseamos o no, porque hagamos lo que hagamos siempre habrá un pero.

Nosotros no tenemos porque falsear. Si algo anda mal, buscamos como corregirlo. Por eso yo le decía algo a un entrevistador de televisión que nos decía que nosotros teníamos nuestras propias divisiones y pleitos, con la diferencia que no lo sacábamos a luz como la oposición que lo saca en público. Le decía, es cierto, que sí tenemos nuestras discusiones. Pero nuestras discusiones no son por quién será el candidato o que si soy más bonito o más líder que el otro. Nuestras discusiones son entorno a que fulano debería ir con tal o cual cumplimiento.

Esas son nuestras discusiones, porque nosotros tenemos que cumplirle al pueblo. Estamos claros que si hay una reducción a la pobreza y que inevitablemente lo tienen que ir reconociendo.

El otro día, a propósito del Clero leía una entrevista de uno de los adalides del nihilismo que ha sido Monseñor Hombach, donde decía que hay que reconocer que hay una serie de programas que han llegado al pueblo, efectivamente le han mejorado su vida, pero… y comenzó a señalar cosas que faltan y somos los primeros en tener claro.

--De alguna manera hay sectores que a pesar de esas posiciones nihilistas han comenzado a reconocer, muy a pesar de ellos, los avances.

Definitivamente te tienen que reconocer y aceptar que vamos avanzando en eso. El eje encaja en una dinámica nihilista en la que ellos mismos se enredan. Por ejemplo, leía una entrevista del Obispo Jorge Solórzano donde decía que él no era político, pero que se hace eco de lo que le dicen y de lo que lee en los periódicos.

Y los periódicos eso es lo que hacen, nunca reconocen nada positivo. Aquí lo que hay es un reciclaje. Por eso, nosotros no podemos subestimar eso. Pero tampoco nos desvivimos ni nos desvelamos, porque cada vez que anunciamos algo lo cuestionan. Traemos buses nuevos, dicen que son malos; entregamos un bono solidario a los trabajadores, es malo.

Eso hay que enfrentarlo, aclararlo. Pero lo más importante es que hay que hacer las cosas para el pueblo. Esa es la lógica con la que el gobierno avanza. Esa es la lógica que le ha impreso Daniel Ortega y la gestión que hacemos desde el gobierno.

--En esta coyuntura, con los ejes políticos ideológicos que maneja la derecha, pero sobretodo ya en un cuasi ambiente electoral que ha iniciado la derecha, ¿cuál debe ser el papel de la militancia sandinista?

La militancia sandinista tiene que mantener una política permanente de aclaración. El militante sandinista, lo decía yo en una asamblea partidaria aquí en Managua, tiene derechos y deberes.

Uno de los derechos que tiene el militante es demandarle a su coordinador, a su responsable, información, aclaración de las cosas. Si el militante no tiene la información, que es su derecho, entonces no va a poder cumplir con su deber –que es aclarar a la población--.

El militante sandinista donde esté –obviamente, adaptado a las circunstancias--, tiene el deber de informarle al pueblo y aclararle al pueblo lo que se está haciendo y las mentiras que se dicen de nuestra gestión.

Nuestro deber es estarle informando a la gente lo que se hace, pero de manera realista. Tampoco podemos ir a mentirle al pueblo a decirle que ya resolvimos los problemas. No podemos ir a decirle al pueblo que todo está pijudo y que estamos en el paraíso. Eso no es así. No podemos decir que ya terminamos nuestra obra. No. Nuestra obra apenas comienza.

Lo que si tenemos que reivindicar es que vamos avanzando; que estamos resolviendo los problemas. Pero que todavía queda mucho camino por andar, porque la obra apenas está comenzando. Y queremos seguir adelante y consideramos que Daniel continúe al frente del timón, porque ha hecho un buen trabajo y con él al frente podremos seguir adelante.

Nihilismo

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El nihilismo, del latín nihil (nada) e ismus (doctrina, movimiento, práctica de) es una "actitud" filosófica, puesto que no es una tendencia filosófica estrictamente definida, de negación de todo principio, autoridad, dogma filosófico o religioso. El nihilismo es una posición filosófica que argumenta que el mundo, y en especial la existencia humana, no posee de manera objetiva ningún significado, propósito,verdad comprensible o valor esencial superior, por lo que no nos debemos a éstos.

El nihilismo hace una negación a todo lo que predique una finalidad superior, objetiva o determinista de las cosas puesto que no tienen una explicación verificable; por tanto es contrario a la explicacióndialéctica de la Historia o historicismo. En cambio es favorable a la perspectiva de un devenir constante o concéntrico de la historia objetiva, sin ninguna finalidad superior o lineal. Es partidario de las ideasvitalistas y lúdicas, de deshacerse de todas las ideas preconcebidas para dar paso a una vida con opciones abiertas de realización, una existencia que no gire en torno a cosas inexistentes.

En este sentido el nihilismo no significa creer "en nada", ni pesimismo ni mucho menos "terrorismo" como suele pensarse, si bien estas acepciones se le han ido dando con el tiempo a la palabra. De todas formas hay autores que al nihilismo, entendido como negación de todo dogma para dar apertura a opciones infinitas no determinadas, le llaman "nihilismo positivo", mientras que al sentido de negación de todo principio ético que conlleve la negligencia o la autodestrucción le llaman "nihilismo negativo" (También se les conoce como "activo" y "pasivo").


La Divinidad nos bendice siempre.
La Divinidad es en nosotros/as
Somos la Divinidad
Somos Uno
Byron Picado Molina
SOCIEDAD BIOSÓFICA NICARAGUA (SBN)
Helena Petrowna Blavastky
"La Espiritualidad más expandida es el AMOR en VERDAD iluminado
con Valores aplicados"
Estelí,Nicaragua.
América Central
(Red Nicaragüense de luz)
( Red Estelí Cultural)

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